La Nación El error al limpiar los baños que es más grave de lo que parece y provoca filtraciones graves
03/02/2026
| 4 visitas
Una experta en limpieza advierte por qué retirar la silicona del baño puede empeorar el problema y generar daños mayores
El baño suele ser uno de los espacios más pequeños del hogar, pero también uno de los más exigentes. Cada baño eleva la humedad, el vapor se queda atrapado y el calor convierte las paredes y las esquinas en un terreno adecuado para la aparición del moho. Con el paso del tiempo, esas manchas oscuras se vuelven parte del paisaje cotidiano y, para muchos, una señal de que es hora de limpiar a fondo.Ante ese escenario, la reacción inmediata suele ser frotar, desinfectar y, cuando nada funciona, retirar lo que parece dañado. En especial, la silicona que sella las puertas de vidrio de la ducha. Sin embargo, esa decisión, que parece lógica, puede convertirse en el origen de un problema mayor.Así lo advierte Sandy Elisabeth, experta en limpieza y mantenimiento de baños, quien comparte recomendaciones basadas en su experiencia profesional a través de redes sociales. Su mensaje ha llamado la atención porque contradice la práctica de quitar el sellado cuando el moho no desaparece.Cuando las manchas negras se instalan en las juntas, muchas personas asumen que el material ya no sirve. La conclusión suele ser retirarlo por completo y reemplazarlo. Para la experta, ese es precisamente el paso que no debe darse sin asesoría técnica.“Cuando hay moho en los baños y está penetrado en el silicón, especialmente en los filos de las puertas de vidrio, no le vaya a sacar el silicón”, advierte en uno de sus videos. La razón es simple, pero pocas veces se tiene en cuenta, ese sellado cumple una función estructural.La silicona no está solo para dar un acabado estético. Su propósito es impedir que el agua se filtre hacia zonas internas del baño. Al retirarla sin el tratamiento adecuado, el agua puede comenzar a colarse por las esquinas, afectar muros y generar daños que ya no se ven a simple vista.“Eso está ahí por un motivo, por una razón, es para que el agua no se vaya para afuera entre las puertas de vidrio de la ducha”, explica la especialista. Quitarla puede provocar filtraciones constantes y deterioro progresivo.No todo el moho se comporta igual. En algunos casos, basta una limpieza frecuente para eliminarlo. En otros, el hongo logra penetrar el interior de la silicona, algo que no siempre tiene solución doméstica.Sandy Elisabeth aclara que, aun utilizando productos reconocidos para la limpieza del baño, el resultado puede ser limitado. “Puede usar Tilex, Clorox u otras alternativas, pero cuando el moho está metido, penetrado ahí, no va a salir”, señala.Esto no significa descuido ni falta de higiene. Se trata de una limitación del propio material, que con el tiempo pierde resistencia frente a la humedad constante. En esos casos, arrancarlo sin evaluación profesional puede abrir la puerta a problemas más costosos que una simple mancha.Por eso, la recomendación principal es no intervenir de forma improvisada y, de ser necesario, consultar a un especialista antes de retirar el sellado.El moho no aparece de un día para otro. Su crecimiento está directamente relacionado con la humedad prolongada y la falta de ventilación. Cerrar la puerta del baño después de ducharse, dejar la cortina húmeda o acumular toallas mojadas crea un ambiente ideal para que las esporas se multipliquen en pocas horas.
También te puede interesar:
qué te pareció esta noticia?
Todavía no hay comentarios. Escriba el suyo.